La unidad C ha comenzado de nuevo, tras las vacaciones, con los talleres de cocina. En esta ocasión tocó preparar sándwiches de atún y millo, que fueron un éxito absoluto.
El alumnado aprendió a identificar alimentos, untar, mezclar y preparar sándwiches, habilidades que les resultan de gran ayuda para fomentar su autonomía y que serán muy útiles en su vida diaria y en su futuro.
Además, este tipo de actividades favorece el trabajo en equipo, el respeto de turnos y el seguimiento de instrucciones, aspectos fundamentales dentro del aula. La experiencia tiene un impacto muy positivo, ya que todos los alumnos y alumnas se implican activamente y pueden ver de forma inmediata el resultado de su esfuerzo, lo que refuerza su motivación y autoestima.
Sin duda, los talleres de cocina se convierten en una herramienta educativa muy valiosa y, además, los sándwiches quedaron riquísimos.









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